Calcula cuánto te cuesta realmente comprar una vivienda para alquilarla, y cuánto te queda de beneficio una vez pagados los gastos, la hipoteca (si financias) y los impuestos.
Varía según tu Comunidad Autónoma (en 2026, entre el 4% y el 13%, con tipos reducidos para menores de 35 años, familias numerosas o VPO). Ajusta el porcentaje a tu caso.
Renta estimada que perderías en los meses sin inquilino.
Parte del valor catastral que corresponde a la construcción (no al suelo) — está en tu recibo del IBI. Si lo dejas a 0, no se aplicará amortización.
Escala general estatal orientativa; tu tipo real depende también de tu Comunidad Autónoma.
Solo aplica a vivienda habitual y permanente del inquilino, con rendimiento neto positivo (Ley 12/2023).
La rentabilidad bruta se calcula dividiendo el alquiler anual entre el precio de compra (más gastos de adquisición) y multiplicando por 100. La rentabilidad neta descuenta además los gastos anuales y, si aplica, los impuestos sobre el alquiler.
La bruta solo compara el alquiler anual con el precio de compra. La neta resta los gastos reales (comunidad, IBI, seguros, mantenimiento, financiación e impuestos) y es la que refleja el beneficio real de la inversión.
Como referencia orientativa, una rentabilidad bruta por encima del 5-6% suele considerarse atractiva en la mayoría de ciudades españolas, aunque varía mucho según la zona, la financiación y la fiscalidad aplicable.
Si financias la compra, la rentabilidad sobre el capital propio invertido puede ser mayor que la bruta, pero también aumenta el riesgo si el alquiler no llega a cubrir la cuota mensual.
Los rendimientos del alquiler se declaran en el IRPF y, cumpliendo ciertos requisitos, pueden beneficiarse de reducciones sobre el rendimiento neto positivo. Esta calculadora estima ese efecto de forma orientativa.